Por cada euro que se apuesta legalmente en Italia, varios más circulan fuera del sistema
Cuando empecé a investigar el mercado de apuestas italiano para mejorar mi análisis de la Serie A, el dato que más me impactó no fue deportivo sino económico: el mercado ilegal de apuestas en Italia mueve aproximadamente 25 000 millones de euros anuales. Es una cifra que deja en ridículo al mercado regulado y que tiene implicaciones directas para quien apuesta legalmente en el Calcio desde España.
No es un tema que veas en las webs de pronósticos. Pero si quieres entender por qué ciertas cuotas de la Serie A se mueven de formas extrañas o por qué los escándalos de integridad son más frecuentes en el fútbol italiano que en otras ligas, necesitas entender la magnitud de lo que ocurre fuera del sistema regulado.
La dimensión del mercado ilegal: 25 000 millones anuales según la EGBA
La EGBA – European Gaming and Betting Association – estima que el mercado ilegal de apuestas en Italia mueve 25 000 millones de euros anuales. Para dimensionarlo: el GGR legal de las apuestas online en Italia se proyecta a más de 5 500 millones de euros para 2026. El mercado ilegal multiplica por cuatro o cinco al legal.
Ese volumen no circula a través de plataformas reguladas, no paga impuestos, no respeta límites de protección al jugador y no está sometido a los controles de integridad de IBIA o Sportradar. Es un ecosistema paralelo donde las apuestas se realizan en plataformas sin licencia, a través de intermediarios locales o en redes de apuestas clandestinas que operan tanto online como de forma presencial.
La cifra de 25 000 millones incluye no solo las apuestas deportivas sino todo tipo de juego no regulado. Pero el fútbol – y la Serie A en particular – es una de las principales atracciones de ese mercado clandestino. Los partidos del Calcio generan un volumen de apuestas ilegales que distorsiona los mercados legales porque los movimientos de dinero no regulado pueden influir en las cuotas que ven los apostadores legales.
Italia emitió nuevas licencias online a 46 operadores a finales de 2025, recaudando 365 millones de euros – por encima de las previsiones de 300-350 millones. Es un intento de canalizar parte del dinero ilegal hacia el mercado regulado, pero la magnitud del problema sugiere que las licencias por sí solas no son suficientes para absorber un mercado clandestino de esas dimensiones.
Por qué el juego ilegal creció en Italia a pesar de – o gracias a – la regulación
Hay una paradoja que define la relación entre regulación y juego ilegal en Italia. El Decreto de Dignidad de 2018 prohibió la publicidad de apuestas con el objetivo de reducir la adicción al juego. Lo que consiguió, según los datos disponibles, fue lo contrario.
La Comisión Parlamentaria de Investigación sobre el juego ilegal en Italia concluyó que el juego en realidad aumentó tras la entrada en vigor de la prohibición, incluso entre los menores, y que las apuestas ilegales crecieron de forma paralela. La lógica es sencilla pero poderosa: si los operadores legales no pueden anunciarse, los ilegales – que nunca cumplieron ninguna regulación publicitaria – ganan visibilidad relativa. El apostador que busca dónde apostar en la Serie A encuentra más fácilmente una plataforma sin licencia que una regulada.
El Decreto de Dignidad prohibió la publicidad de apuestas con sanciones de hasta el 20% del valor del contrato y un mínimo de 50 000 euros. Esa severidad expulsó a los operadores legales del espacio público pero no tocó a los ilegales, que ya operaban fuera de cualquier normativa. El resultado fue un trasvase parcial de demanda del mercado regulado al no regulado.
Los operadores legales también vieron reducida su capacidad de competir por clientes. Sin publicidad, la captación de nuevos usuarios depende del boca a boca y del posicionamiento online – canales donde los operadores ilegales compiten sin las restricciones que impone la regulación italiana.
Qué significa para un apostador español que opera en la Serie A desde el mercado legal
Si apuestas en la Serie A desde una plataforma con licencia DGOJ, operas en un mercado regulado y protegido. Pero el mercado ilegal italiano puede afectarte indirectamente de varias formas.
La primera es a través de los movimientos de cuotas. Cuando se realiza un volumen significativo de apuestas ilegales en un partido de la Serie A, esos flujos de dinero pueden generar movimientos en los mercados legales a través de operadores que operan en múltiples jurisdicciones. Un steam move que ves en tu operador español puede tener su origen en dinero que se movió inicialmente en el mercado ilegal italiano.
La segunda es la integridad de los partidos. El mercado ilegal es menos vigilado y, por tanto, más atractivo para quienes buscan manipular resultados. Si un partido de la Serie A está amañado, las cuotas de tu operador legal están contaminadas por un resultado que no refleja una competición limpia. Los sistemas de IBIA y Sportradar detectan muchas de estas situaciones, pero no todas. Los efectos del Decreto de Dignidad han amplificado este riesgo al fortalecer al mercado clandestino.
La tercera es la percepción regulatoria. Si el mercado ilegal italiano sigue creciendo, las autoridades europeas podrían endurecer la regulación del juego online en general, incluyendo el mercado español. Un endurecimiento regulatorio podría traducirse en menos mercados disponibles, límites de apuesta más bajos o restricciones adicionales que afecten a tu operativa en la Serie A.
Mi posición como apostador es pragmática: apuesto exclusivamente en plataformas reguladas porque me ofrecen protección legal, garantía de cobro y acceso a los sistemas de integridad que vigilan los partidos. El mercado ilegal puede ofrecer cuotas ligeramente mejores en algunos casos, pero el riesgo de impago, de operar sin protección y de estar apostando en partidos potencialmente manipulados no compensa esa ventaja marginal.
